MADRE
Autor: Roway W. Terreros Aylas
He aquí que madre es una vida
una acción y un verso nuevo
anunciación que en actitud bondadosa
hundiendo sus raíces en las profundidades
humanas vive y muere pena y crucifixión
He aquí a la madre, por todos los sufrimientos
del hombre y en éxtasis, trasfigurado por agonía
redentora de maternidad infinita, anuncia
sobre el caos un mundo nuevo,
con justicia y amor para el hombre
Pensamiento y poesía maternal, que siembras
con tus manos callosas en los surcos de la vida
la paz, unidad y amor fraternal,
en las transformaciones históricas,
expresadas en sentimiento cosmogónico
Voz maternal angustiada de humanidad
encarnada en mujer campesina, cual espíritu
y cuerpo de un mundo más justo
y hombre más humanizado, con voz firme
has explicado tu vida, como Cristo la suya.
Reflexiones
Autor: Roway W. Terreros Aylas
Contemplo a Cristo Jesús,
clavado en una cruz,
con los brazos abiertos
cual los de una madre que quiere
estrechar a sus hijos en su regazo
Cuando paso revista al pasado,
recuerdo tu valentía y vitalidad
para enfrentar las dificultades
de la vida, librando duras batallas
para hacernos útiles a la sociedad.
Nos enseñaste en la universidad de la vida
a ser optimistas, porque la vida fácil
no ayuda a nada, mas bien nos hace
cobardes y llena nuestro espíritu
de temor, para enfrentar el mañana.
Madre el edificio de tu vida seguirá firme,
pese a saborear los dolores de tu edad,
la alegría del pasado que no vuelve,
y el futuro que nos lleva al ocaso
del tiempo, me contento con vivir,
los únicos momentos que nos queda.
MADRE
Autor: Roway W. Terreros Aylas
Madre con tu mirada
de congoja reposada,
has derramado lagrimas
al ver la expresión simbólica
y alegórica de mi destino.
Tú, tú que me diste la vida
yo que contigo aprendí, que
tu amor es grande, vivo fuerte
y desbordante que todo lo perdona
Madre, hoy quiero ser menos que niño
y encarnar de nuevo en tu seno,
enterrarme en tu corazón y dormir
allí, para siempre, para siempre.
TU PARTIDA
Autor: Roway W. Terreros Aylas
Madre, tu partida a la eternidad,
llenó de lagrimas mis ojos,
causando un dolor profundo
y demoledor en el corazón.
Caminaste por la vida, esparciendo
semillas de bondad, brindando
amor y cariño, haciendo de mí
existencia un himno de acción.
Fuiste noble de corazón y espíritu
en tu trayectoria, social y familiar
ayudaste a todos los que venían a ti,
sin esperar recompensa alguna.
Asoma a mis ojos la humedad
del llanto, al evocar nuestra
batalla de flores, tunantada y la
jija, momentos que jamás olvidare.
Hoy en tu ausencia desbordo de
mi alma de hijo y con el quebranto
de mi corazón, te pido llévame contigo,
para vivir en la eternidad juntos. |