Lima de los Reyes
Así te bautizaron los virreyes.
Luego de destronar a Taulichusco.
Ahora te llaman Lima de los milagros,
un día del cielo llovieron rosas,
y un moreno piadoso
sirvió a tres en torno a un mismo plato.
Entre callejones y octubres
nació el hijo de “doña Pepa”,
moreno fino él
con su terno morado de fiesta se va,
en el salón, con gran desenfado
Invita a bailar a la moza
y en un descuido de la bella
¡criollamente le roba un beso!
En una esquina el chino blanquiñoso
don arroz con leche
y doña mazamorra morada
muy acalorada
debatían asuntos de fútbol
de pronto ¡casi se trenzan a golpes!
Si no es por que repentinamente
irrumpió en el lugar
¡una campeona de box!
que presurosa marchaba
rumbo a su consagración.
Cuentan que un famoso tenor
salió cantando óperas y zarzuelas
después de haber comido
un riquísimo cebiche
preparado en la playa
por un chef que habiendo triunfado
en lejanas tierras, regresó
añorando los aromas y sabores de su cuna
Lima de los reyes que nacieron nobles
y de los otros que vinieron de tierra adentro
con hambre o con miedo
y aquí, con sudor y llanto
se hicieron también reyes.
Mientras en una banca de la plaza mayor
una preciosa Limeña, suspira sus ensueños
el gran pisco la agasaja solícito y soberano
Y todos en derredor
se deleitan con tan singular y exquisita pareja.
La banda oficial del estado
se bate complacida tocando la marinera
que goza la multitud entera
en especial el shàmbar y el seco de chavelo.
la fiesta se pone sabrosona.
El cebiche y la chanfainita,
el lomo saltado y la chicha morada
piden a la Banda
un valsecito bien criollo
y lo bailan con bastante sabor y salero.
Lima jaranera, de guitarra y cajón,
Lima de Barranco y puente de los suspiros
de Pinglo y Chabuca Granda,
hoy todos te festejan.
Desde los andes.
la mazamorra de calabaza y el picante de cuy
se aúnan al homenaje de la soberana,
bailando una chuscada de Pastorita y Collas Pàucar;
el rocoto relleno y el solterito de queso
dejan de lado su arrogancia y
sacan sus parejas
y le dan al zapateo.
De pronto el alegre Juane
escoltando a sus Apus y Curacas
pide que lo acompañen a bailar
al son del shipibo enamorado
y la mujer hilandera.
Lima generosa,
no mezquina ni sus faldas ni arenales
al pueblerino con sus locas ilusiones,
Lima prodigiosa, en tu suelo
se hace sabio el estudiante de tu tierra
y el que de lejos llega
casi siempre sin abrigo ni fiambre.
Lima ¡favorecida por el buen Dios!
¡un ecuménico mar te baña toda!
un resplandeciente sol
broncea generosamente tus arenas,
y una extraordinaria sirena solía desde niña
peinar con gracia las inmensas olas
para gloria de Lima y el Perú entero.
Aquí se esculpieron antes y ahora las manos
de singulares mujeres
que tejen triunfos memorables
en un enmallado sin fronteras
Lima de Odiseo.
Para muchos que se fueron
tras otras realidades
Eres esa Ítaca.
¡ah suelo bendito, al que sueñan regresar
algún día …
y yo me inclino reverente ,
y agradecida beso tu suelo
que me acurrucó en tu regazo
como la mejor de las madres.
desde aquella tarde en que me despedí
de mi amado Huascarán,
añorándote cuando muy niña
un amiguito me habló de ti
y desde entonces te imaginé
bella, majestuosa, generosa, invencible,
con tus alas extendidas despegando al infinito.
Autora: Reyna Verónica SOLÒRZANO VIDAL
Lima, 18 de enero de 2010
http://www.letrasyartes.com/casadelpoeta/veronicasolorzano.html
COMENTARIO PERIODÍSTICO
Diario ‘La Primera’ 21 enero 2010-01-21
COMENTA EL EDITOR
Un canto a Lima
¿Cuál es el juicio que tenemos de Lima quiénes la habitamos? ¿Todos pensamos igual? ¿Acaso Lima no es cada día mas poblada por migrantes? ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? En Lima conviven millones de personas que han llegado de todas partes del Perú. Ese es precisamente el sentido del poema de Verónica Solórzano Vidal. Se trata de una poeta con una mirada realista pero escribe con un tono cercano a la epopeya. Debido a su percepción, su poesía sin duda trasunta una visión de los migrantes, pero al mismo tiempo celebra el hecho de que se construya Lima en cada amanecer. Historia, realidad, sueños, un pasado que no volverá, muchedumbres que se pierden en la soledad, el humo de las procesiones, la alameda, los puentes, los invisibles rostros de personas desfilan paso a paso en medida que la poesía se enriquece con el tiempo. Así, Verónica Solórzano Vidal, representa una voz de los miles de migrantes de Lima, quienes añoran el terruño y viven con el corazón mordido por la nostalgia.
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