MENSAJE DEL PRESIDENTE DEL TRIBUNAL DISCIPLINARIO NACIONAL DE LA POLICÍA NACIONAL DEL PERÚ
Estimados ciudadanos, compañeros y amigos, me complace saludarlos cordialmente y hacerles conocer que el asumir el cargo de Presidente del Tribunal Disciplinario Nacional de la Policía Nacional del Perú constituye para mí una responsabilidad que asumo con beneplácito, comprometiéndome a realizar mis mejores esfuerzos para garantizar la disciplina en nuestra gran institución. Sé de la capacidad y de la trayectoria de los integrantes de las diferentes Salas que integran el Tribunal Disciplinario Nacional que hoy comando, también sé de los esfuerzos que día tras día realizan para ser justos en sus decisiones; sin embargo, les exigiré aun más, pues así lo demanda la institución, la cual, lamentablemente en los últimos años se ha visto afectada por la indisciplina de algunos malos elementos que afectan la imagen institucional.
Es preciso señalar que somos integrantes de una institución jerárquicamente organizada y piramidal, con una historia escrita con la sangre de nuestros héroes y mártires que dieron la vida por la sociedad y la institución, la cual no merece ser mancillada por la inconducta de algunos funcionarios policiales. Debemos retomar la disciplina como pilar fundamental de la institución, porque solo ella sostiene nuestra capacidad operativa.
La actual Ley del Régimen Disciplinario de la Policía Nacional del Perú no parece haber cumplido con su propósito, motivo por el cual considero que ha llegado el momento de las reformas, y es en ese sentido que apoyaremos los cambios propuestos por el Ministro del Interior, señor Óscar Valdés Dancuart, y por el Director General de la Policía Nacional del Perú, General de Policía Raúl Salazar Salazar, respecto a contar con mecanismos legales para simplificar y acortar los procesos, respetando siempre las garantías del debido proceso.
Aprovecho esta oportunidad para invitar a todos los integrantes de la Policía Nacional del Perú a ejercer un proyecto de vida transparente, basado en sólidos valores morales y éticos, especialmente en la disciplina, la cual se constituye en el pilar fundamental de nuestra existencia. Es preciso recordar que somos el primer eslabón en el cumplimiento de la ley y que cualquier acto que realicemos como representantes de la ley impactara no solo en la institución sino en toda la comunidad, es necesario retomar la confianza en la ciudadanía y lograr el posicionamiento de nuestra gloriosa institución policial, tanto en el contexto nacional como en el internacional.
Muchas gracias. |