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Pucallpa: la tierra colorada
 Pareciera ser una norma que todo lo bello tiene algo de misterio, un juego a las escondidas infaltable para la atracción. En la primera impresión, la ciudad de Pucallpa se ofrece huraña y esquiva al visitante, pero a medida que este se adentra en el paisaje y en la vida cotidiana descubre un pueblo frenético, alimentado por la energía que la naturaleza aún le otorga.
Pucallpa, llamada también ‘tierra colorada’ porque su nombre deriva de las palabras quechuas puca (colorada) y allpa (tierra), es la capital del departamento de Ucayali, ubicado en la selva baja del Perú.
El color rojizo de su suelo, en contraste con el verde de los bosques y el marrón de los ríos nos da la sensación de estar inmersos en una pintura paisajística. Su clima es húmedo y tropical, y a pesar de que los pucallpinos persisten en que hay una estación fría, la intensidad del calor sofocante es la misma en todas las épocas del año. Solo se siente frescor en los momentos de lluvia que, felizmente, son constantes.
Al llegar a esta cálida ciudad, el visitante inmediatamente percibe el frenético movimiento y sonido de sus calles, dado por el paso de millares de mototaxis que recorren la urbe en busca de pasajeros. Le sugerimos tomar los servicios de uno de ellos para realizar un rápido recorrido por sus principales atractivos turísticos, será una grata experiencia por un precio muy cómodo.
Los lugares que usted puede conocer están muy cerca: la Plaza de Armas, el Teatro Municipal –cuna de la cultura regional– y la Plaza del Reloj Público, antiguo parque contiguo al acogedor malecón del río Ucayali, donde encontrará una singular torre que marca la hora exacta día tras día. También apreciará un hermoso monumento al Héroe Nacional don Miguel Grau Seminario. Su recorrido puede finalizar en el puerto del río, llamado la Hoyada. Le recomendamos saborear los ricos platillos típicos que se expenden en los restaurantes de esa zona.
Otros atractivos citadinos son la casa del escultor amazónico Agustín Rivas, quien utiliza las raíces de los árboles de la selva para convertirlas en obras de arte. Los artistas plásticos Pablo Amaringo y Eduardo Meza tienen en sus viviendas salas de exposiciones con cuadros inspirados en la exuberante selva peruana.
El Museo de Historia de Ucayali muestra fósiles de animales prehistóricos, así como piezas líticas y metálicas prehispánicas. La Asociación Científica Tambo Cultural es un importante espacio para los turistas que gustan del conocimiento de las costumbres de la Amazonia.
Verde frenesí
El verdor de la vegetación amazónica se conjuga con el cielo azul y el suelo arcilloso de coloración rojiza de Pucallpa. En los alrededores de la ciudad verá cómo las construcciones modernas van quedando rezagadas para dar paso a típicas viviendas de madera con techos de hojas secas de palmera. El paraíso amazónico está cada vez más cerca.A las afueras de Pucallpa encontrará una serie de lugares maravillosos, aptos para los amantes de la naturaleza, los deportes de aventura y el turismo ecológico. Entre estos destacan:
- Laguna Yarinacocha.- Está situada a solo siete kilómetros de Pucallpa, en el pintoresco distrito de Yarina. Es una laguna con aguas azules y tranquilas, rodeada de vegetación tropical. Este paradisiaco lugar es ideal para el descanso y la contemplación de la naturaleza, para lo cual cuenta con albergues turísticos ubicados a orillas de la laguna. También se pueden practicar deportes acuáticos como la motonáutica, el sky y la natación, o simplemente dar un lindo paseo en pequepeque (bote largo de madera típico de la selva).
Comunidad Nativa de San Francisco de Asís.- Es una población de origen shipibo, ubicada en la margen izquierda de la laguna Yarinacocha. Se puede llegar a este lugar en pequepeque, el viaje le tomará unos 30 minutos desde el puerto Callao. Esta tradicional comunidad tiene las clásicas viviendas selváticas hechas con caña y hojas de palmera. Los shipibos reciben a los visitantes con sus trajes típicos confeccionados con singulares telas pintadas con diseños lineales y geométricos. Allí podrá comprar artesanía local como aretes, gargantillas y collares, vasijas de arcilla, flechas y telas, animales disecados y otros bellos recuerdos.
- Plazoleta La Lupuna.- Ubicada a dos kilómetros de la ciudad de Pucallpa. Lo característico en esta plazoleta es un gigantesco árbol de lupuna de doscientos años de antigüedad que destaca en el paisaje. En una de sus ramas se puede ver una cruz de metal de sesenta centímetros.
- Jardín Etnobotánico Chullachaqui.- Los conocedores de las bondades de la medicina natural tendrán en este lugar una excelente oportunidad para apreciar el cultivo y crecimiento de las plantas medicinales amazónicas. Este jardín etnobotánico, ubicado a 45 minutos del puerto Callao, cuenta con una casa de curación y un museo de plantas medicinales y animales silvestres.
- Barboncha.- Pueblo típico muy cercano a Pucallpa. Tiene una hermosa y apacible laguna que se nutre del río Manatay.
- Boquerón del Padre Abad.- Por la carretera a Tingo María, en la zona de Aguaytía (200 kilómetros al oeste de Pucallpa), podrá disfrutar de una de las maravillas de la naturaleza amazónica. Este imponente accidente hidrográfico cuenta con ensenadas y caídas de agua de ensueño como el Velo de la Novia y la Ducha del Diablo.
Lagos Imiria y Chauya.- Están a dos días de Pucallpa, se llega a ellos en bote a motor a través del río Ucayali y penetrando después por el río Tanmaya. Son dos espejos de agua ideales para practicar deportes acuáticos y turismo de aventura. La zona se encuentra poblada por comunidades nativas de origen shipibo-conibo.
- Aguaytía.- Queda a 161 kilómetros de Pucallpa. Posee un hermoso puente colgante de unos ochocientos metros de largo, el cual atraviesa el río del mismo nombre; además, cuenta con maravillosos paisajes amazónicos.
- Parque Natural de Pucallpa.- Queda a cuatro kilómetros de la ciudad de Pucallpa. Este parque es un zoológico que alberga a diferentes especies. Allí, mientras camina por un sendero podrá observar monos, pumas, lagartos, venados, tucanes y aves. También encontrará una pequeña laguna con plantas acuáticas. Asimismo, podrá visitar el Museo Regional, el cual muestra una colección de fósiles encontrados a lo largo de los ríos y exhibe además la cerámica y vestimenta de la comunidad nativa shipibo-conibo.
Canto para nacer
Por otra parte, debido a la tala indiscriminada de árboles, la selva de Pucallpa ha dejado de ser salvaje y abarrotada de animales. Las sachavacas, los otorongos, los monos, los guacamayos, los lagartos y otros son cada vez más difíciles de ver en su estado natural. Los gigantescos árboles ahora son extraños de encontrar. Pero algo que permanece inalterable es el espíritu de su gente por volver a empezar. Ahora el turismo se perfila como una alternativa para la crisis ambiental que la agobia. Poco a poco se empieza a reconocer el valor de la Amazonia como herramienta para obtener ingresos del turismo.
Tal vez algún día se logre recuperar lo que se está perdiendo. Ojalá no sea tarde y que el espíritu de las plantas y de los ícaros sean suficientes.
El velo de la novia.- Es la caída de agua más caudalosa que se encuentra en la zona conocida como el Boquerón del Padre Abad. El agua fría y cristalina inicia su descenso en forma de chorro angosto, y a lo largo de sus cuarenta metros de caída va ensanchándose progresivamente hasta tener un promedio de seis metros. La formación de este velo o abanico invertido es favorecida porque la pendiente, por la cual fluye el agua, presenta una inclinación de aproximadamente 60 grados. En la base de la catarata se forma una poza de 80 metros cuadrados, cuyo fondo está compuesto de arena y rocas. El entorno de la catarata está formado por exuberante vegetación, resultado de la humedad producida por las permanentes lluvias y el escurrimiento de las aguas de varias lagunas que se encuentran en la cima de la Cordillera Azul. Entre la vegetación que más destaca se encuentran helechos, begonias, orquídeas, guabas y mangos silvestres.
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